CUANTO MÁS BUENO ERES, MÁS TE TOMAN POR TONTO.

      Yo creo que muchos de los que leen mi blog se sentirán identificados cuando digo que hay momentos en los que uno se cansa, acaba harto de hacer todo lo posible para que todos los que nos rodean estén bien, para evitar que sufran, les ayudamos en todo lo posible que está en nuestras manos, y una vez conseguido nuestro objetivo, no vemos ni una pizca de agradecimiento, sentimos a veces la indiferencia de aquel al que hemos ayudado, como ya están bien no nos necesitan, y también pasa a veces que lo que una vez hacemos como favor, se acaba convirtiendo sin querer en una obligación. Si está situación ocurre más de lo que nos gustaría, nos sentimos utilizados, manipulados, impotentes, decepcionados, inferiores, ridículos... y si estos sentimientos son constantes y se alargan en el tiempo, las consecuencias pueden ser graves, y acabar con una gran depresión y ansiedad. Y dicho esto, vamos a hacer algunas reflexiones para evitar que esto ocurra.


     Lo primero que hay que tener en cuenta, es que cuando hagamos algo por alguien tiene que ser de manera altruista sin esperar nada a cambio, solamente nuestra propia satisfacción personal. ¿Y por qué? Pues muy fácil, solamente te decepcionas cuando esperas demasiado de alguien, y al ver que no llega, es cuando viene la frustración. Si en cambio, nos mentalizamos que la mejor recompensa para todo es sentirse bien con uno mismo, al saber que has hecho algo útil y necesario por alguien, cuando la persona ayudada te de las gracias, ese "gracias" será mucho más valiosos que cualquier otra cosa, y lo mejor es que sí hay veces que recibimos algo más que un "gracias", pero como siempre queremos algo más, no lo percibimos. Aparte de todo esto piensa, que de entre todas las personas del mundo que había con capacidad para ayudar a una persona en concreto en una situación concreta, el "elegido" has sido tú, tú has sido el que ha dado el paso mientras los demás miraban el problema y el sufrimiento de otro y se hacían los indiferentes. Eso te convierte en una persona muy valiosa y muy necesaria en este mundo. Siéntete orgulloso siempre y no cambies.

     También hay otro problema, y es cuando hacemos buenas acciones por las personas, pero ya nos pasamos de buenos y llegamos a ser tontos, los demás lo perciben, detectan quien es el que va a estar siempre disponible, y acudirán siempre a ti. A veces acudirán personas egoístas que lo hacen a posta porque eres el blanco fácil para sacar provecho, y otras veces, lo harán por inercia, puesto que como siempre ayudas, directamente sus mentes te recuerdan cuando necesitan algo, y no significa que sean malas personas, simplemente es a lo que les has acostumbrado. Si a ti te ocurre esto que acabo de explicar, déjame decirte que el único culpable eres tú, que tienes una necesidad grande de ser aceptado y de estar siempre agradando a todo el mundo. Lo digo siempre, si vives por conseguir la aceptación de los demás, siempre estarás decepcionado, y cuanto más decepción, más necesidad de agradar, así hasta que llegue el punto que te tomen por el tonto de turno. Cuando te aceptes a ti mismo, con tus virtudes y tus defectos, y te sientas orgulloso de ser quien eres, lo transmitirás sin querer, y los demás sin darse cuenta se acercarán a ti, pero no para aprovecharse de ti, sino porque les aportas algo positivo que ellos necesitan, y esa es la mejor manera de ayudar. Te recomiendo leer: COMO SUPERAR EL MIEDO AL RECHAZO SOCIAL y AVERIGUA POR QUÉ ERES ESPECIAL.

     ¿Y qué pasa cuando tú necesitas ayuda? Nada, te tienes que buscar la vida para solucionarlo. Y ahora piensa ¿cuando necesitas apoyo de alguien lo pides, o das por hecho que como tú en su momento lo diste, te lo van a devolver sin que lo pidas? Pues no, te equivocas. Nadie en este mundo tiene la obligación de saber que pasa por nuestras mentes cuando estamos con problemas, con lo cual, muchas veces estarás mal, pero nadie se dará cuenta, ¿Y así como crees que te van a ayudar? Piénsalo. Te recomiendo leer: NO ES MALO PEDIR AYUDA.

     Igual que a ti a lo mejor te cuesta pedir ayuda, tienes que comprender que a otros muchos les cuesta dar las gracias, porque nos han hecho creer desde pequeños que sentirte débil, con limitaciones y necesidades, es vergonzoso, y también nos han hecho creer que pedir ayuda es de cobardes. Esto es una creencia arraigada que tenemos que aprender a deshacernos de ella, dejarla atrás y decirle adiós. Sentirte débil es un aviso de que necesitas fortalecerte, y si para hacerlo tienes que apoyarte en alguien, es lo mejor que puedes hacer, lo importante que al acabarse el problema, has sido capaz de salir de él ¿crees que esto es vergonzoso o humillante? Claro que no lo es, pero por desgracia muchos seguirán pensando que sí. Con esto te quiero decir que muchas veces no recibirás muchas muestras de agradecimiento, porque la otra persona se siente muy avergonzada de haber tenido que pedir ayuda Así que perdona, comprende y ya está. Recuerda que primero siembras y luego recoges, con el tiempo tendrás tu recompensa, de la manera que menos lo esperes.

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