COMO ENCONTRAR LA VERDADERA INSPIRACIÓN

     A todos nos gustaría vivir constantemente con ilusión, con algo que nos motive y nos haga levantarnos con ganas de luchar por ello, con una inspiración. Hay días que sí conseguimos tener este sentimiento, pero en general se suele ir, (por suerte hay gente que no le pasa tanto). Vivimos en un entorno donde estamos rodeados de miles de motivos para perder la ilusión, y sin querer, nuestra mente se contagia, esos motivos boicotean nuestra inspiración, y al final, acabamos resignados y pensando que esa es la vida que nos ha tocado vivir, deprimidos y tristes. Sin darnos cuenta, cuando queremos reaccionar estamos únicamente concentrados en aquello que nos falta, y en todos los obstáculos que se nos ponen para no conseguirlo. En el fondo está muy bien llegar a ese punto de desmotivación, nos sirve para reaccionar, y si estás dispuest@ a que tu vida cambie, y dejar de ser un alma en pena sin inspiración ni ilusión te propongo una cosa:

     Cierra los ojos, respira hondo unas cuantas veces, concéntrate en todo lo que tienes pendiente de afrontar y no lo haces porque te da miedo, en todo aquello que te ha hecho sufrir, y ahora imagina que todo se junta en un momento y estás obligado a vivirlo y a pasar por ello, siente el pánico, el miedo, el sufrimiento, la tristeza, y vive al máximo todo lo mal que te puedes sentir viviendo esas situaciones que puede ser que algún día lleguen pero todavía no han llegado porque lo estás evitando. Una vez lo estés sintiendo a tope en tu cuerpo todo ese malestar, ahora imagina que algo parecido a una nube te absorbe y te escupe con todas sus fuerzas hacia tu propia vida, pero una vida donde ya estás tranquil@, donde has afrontado todo lo que te daba miedo, donde ya no tienes tanto peso cargado a las espaldas de acumulación de problemas sin resolver, donde tienes serenidad y armonía, donde te quieres más que a nadie porque has sido capaz de superar todas tus dificultades. Vives en paz... Disfruta de ese momento todo el tiempo que quieras.
      Y ahora te digo una cosa, si haces este ejercicio, sintiendo de verdad que sirve para algo, sin querer te has fortalecido, porque has sentido todo lo malo que podía ocurrirte, todo lo que te daba miedo ya lo has vivido, y te has dado cuenta que merece la pena pasar por ese mal rato, porque el resultado es aquello que tú llevas esperando desde siempre. Y si lo llevas a la práctica en tu vida real, ya sabes que es lo peor que te puede pasar y te has preparado para ello, pero también sabes la recompensa, y es por esa recompensa por la que hay que luchar siempre.
     Si ya estás list@ para que tu vida cambie, no quieres vivir más en esa falta de claridad, te voy a explicar, desde mi experiencia, dónde puedes encontrar la verdadera inspiración que te haga tener ganas ganas de vivir.

  1. Asumir que siempre vas a tener algún día triste. Todos los tenemos, y son buenos, porque nos hacen recordad que esa no es la vida que queremos. Cuando te toque vivir un mal día, acéptalo, y aprovéchalo para hablar contigo mismo, averiguar por qué estas triste y conocerte un poco más, porque cuanto mejor nos conocemos, mejor sabremos resolver todos nuestros conflictos internos o con los demás. Eso es lo que deberíamos hacer en un día así. Lo que no debemos hacer es quedarnos quietos y asumir que así es nuestra vida, porque no lo es, no hay que lamentarse ni pensar que hemos nacido para sufrir. Simplemente fluye y ten claro que todas las crisis terminan, y que al terminar es cuando hay que volver a retomar la ilusión. Todas las crisis son una oportunidad de cambio, pero elige que sea un cambio a mejor y no a peor, ahí está la clave.
  2. Concéntrate en tus virtudes: es una cosa que digo muchas veces pero la repetiré las que haga falta porque es importantísimo. Esto debes hacerlo diariamente y sobre todo después de un día triste. Da las gracias todas las veces que puedas a todo lo que te rodea, dáselas también a aquellos momentos que te has sentido deprimido, porque te han servido para saber lo que no quieres. Analizate a ti mismo pero solo buscando lo positivo que hay en ti, haz una lista de todas tus virtudes y ponla en un sitio donde la veas a menudo, y cuando la mires, recuerda que ese eres tú, que también tendrás tus defectos, pero los vas a utilizar para plantarles cara, para fortalecerte y para añadirte virtudes como es la de ser una persona capaz de luchar contra sus dificultades. Agradecer es importantísimo. Si lo haces en serio, sentirás una energía renovadora y que te hará tener una vitalidad, inspiración y ganas de vivir que te pueden cambiar la vida.
  3. Aprovecha los momentos de claridad: Estos momentos se tienen cuando hemos conseguido estar más contentos, esos días de felicidad déjate llevar, fluye, y haz todo lo que te apetezca sin miedo a que te juzguen o a quedar mal, si lo que hagas lo haces desde la serenidad que te dan los momentos de estar bien contigo mismo, nunca vas a quedar mal, y si alguien piensa que sí, es problema de él, no tuyo. Con esta claridad averiguarás mejor que es lo que te inspira y que no, como quieres que sea tu vida y por donde quieres empezar a encaminarla. Vive el momento de aquí y ahora, y no dejes que esa voz interior tuya que te repite que no tienes derecho a ser feliz te gane la batalla. Coge a esa voz y mándala a tomar por c***, porque sí tienes derecho a ser feliz, aunque te hayan ocurrido cosas espantosas, tú diriges tu vida, no la dirigen tus miedos ni tus complejos. Si vives con este pensamiento, con práctica y paciencia, averiguarás que es lo que te inspira y te motiva. Así que a partir de hoy deja de comerte la cabeza, levántate del sofá, y sé feliz.
Un saludo y gracias.

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