COMO CAMBIAR NUESTRAS VIDAS CON EL PASADO, EL PRESENTE Y EL FUTURO

     Imagina que te divides en tres:

  1. El primero eres tú aquí y ahora, en el presente, cada uno lo está viviendo a su manera, puedes estar sintiéndote satisfecho,o al revés, con la sensación de que te falta algo. Orgulloso de lo que has conseguido o deprimido por no haber conseguido nada. Eso sólo lo sabes tú. Y tu estado actual y lo que está por venir, solamente depende de tus otras dos partes, ahora lo entenderás.
  2. El segundo eres tú en el pasado. Cada vez que nos recreamos en ese plano lo podemos hacer de dos maneras que nos afectarán en nuestro presente y futuro:
    • La que nos perjudica: Recordar a aquel ser querido que se fue pensando que no vamos a poder continuar sin ellos, y todos los sentimientos desagradables que abarca este pensamiento. Si revivimos constantemente esa situación con esta mentalidad provocará en tu presente que te sientas sólo, desamparado, desgraciado, inútil (porque dependes de aquella persona que se fue para seguir adelante), incomprendido... Y en verdad no es así, ya verás, más abajo lo explico. Lo mismo pasa con una pareja que ya no tenemos, como la recordemos dando por hecho que sin esa persona no vas a poder continuar con tu vida, que no encontrarás nunca a nadie igual, lo que estás provocando en tu presente es que eso ocurra, porque a lo mejor te cruzas un día con una persona que sí te puede hacer realmente feliz, pero estás tan atento a aquello que perdiste que pasará de largo y perderás esa oportunidad, y como lo hagas durante mucho tiempo seguido. ten por seguro que acabas en una depresión gorda. Si recuerdas la época en la que vivías sin necesidades y con mucho más dinero que ahora, y lo haces pensando en cómo has malgastado el dinero, en que nunca vas a poder vivir igual, en todo lo que te podías comprar y ya no, y lo revives como una desgracia que te ha tocado vivir, en tu presente te sentirás así, desgraciado, pobre, avergonzado, y no tendrás capacidad para percibir todo lo bueno que conlleva la austeridad que te toca asumir ahora forzadamente.
    • La que nos beneficia: Si recordamos a un ser querido que ya se fue, y lo hacemos rememorando todo lo que nos enseñó, las cosas buenas que nos hizo sentir, los momentos de risa, en definitiva, lo recordamos con una sonrisa. Esto afecta a nuestro presente porque viviremos agradecidos de haber tenido en nuestras vidas el tiempo que duró a alguien especial. Si recordamos a aquella pareja que durante un tiempo nos hizo feliz, pero que al final no pudo ser por el motivo que sea, pero lo hacemos mas o menos igual que el anterior caso, pues lo mismo, viviremos agradecidos y con un aprendizaje muy bueno para utilizarlo con la siguiente persona que se nos cruce en nuestra vida amorosa. Si recordamos la época en la que tuvimos más abundancia material, que ahora te falta, pero lo haces sin añoranza, sino asumiendo que fue una época bonita en la que tenías más de todo, podías ir al dentista sin problema, de compras, y gastar sin preocupaciones. Lo trasladas al presente, agradecido a quien tu creas (dios, el universo...) por haberte brindado esa experiencia que era necesaria vivirla para compararla con tu situación actual y ser consciente de que lo material es secundario, que lo que de verdad importa es poder tener gente con la que contar, y sobre todo amor propio. Si no hubieras vivido esas dos épocas tan diferentes, no podrías apreciar la belleza de las cosas simples que te rodean cada día, que no cuestan ni un céntimo. Ni hubieras apreciado como se multiplica la generosidad y la empatía de nuestra gente en épocas de escasez.
     3.  El tercero eres tú en el futuro. Y te explico las maneras en las que influye tu presente y pasado en tu futuro:
    • La que nos perjudica: si al visualizar tu futuro lo haces dando por hecho que va a ser solitario, triste, rutinario, piensas que has nacido para sufrir y das por hecho que es lo que va a ocurrir de aquí a que mueras, lo ves todo más o menos igual que ahora solo que estás mas envejecido... Pues esto en tu presente provoca que tu subconsciente esté tan atento a que ocurra todo esto, que no estarás capacitado para poder reconocer tus logros y tus triunfos, que todos los días los hay aunque sean mínimos e insignificantes. Tu malestar en el presente está probocando que tu futuro sea una desgracia, y así será, te lo aseguro, o cambias el chip o ya sabes lo que te espera. Ahora te explico cómo cambiarlo.
    • La que nos beneficia: Visualiza tu futuro rodeado de personas a las que quieres, habiendo conseguido las metas por las que estás luchando en el presente. Imagínatelo dedicándote laboralmente o en tu tiempo libre a algo que te llena totalmente, siendo feliz con tu pareja si ya la tienes o siéndolo con la persona nueva que aparecerá, todo que sueñes que quieras conseguir, imagínatelo cerrando los ojos, respirando hondo y viviéndolo a tope (meditando si puedes), agradeciendo a tu futuro por lo que te va a venir, y vive con la seguridad de que vas a tener lo que te mereces. Si lo haces ocurrirá lo mismo que el caso anterior pero justo al revés, tu subconsciente (que es lo más poderoso que tenemos, pienso yo) estará tan atento a las señales de felicidad, que tú solo sin darte cuenta irás poco a poco recogiendo la felicidad que hoy estas sembrando. Te lo aseguro que ocurre, yo lo he comprobado. Esos detalles comenzarán por ser insignificantes e irán haciéndose cada vez más grandes. Solo tienes que estar atento y agradecer cada pequeña esperanza que recibas.
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